viernes, 25 de junio de 2010


Alimentación del enfermo de Alzheimer 





De: Alimentacion Sana- "Nutrición para la Tercera Edad"

La enfermedad de Alzheimer afecta a tres millones de europeos. Esta patología se asocia con desórdenes cognitivos y conductuales, que se relacionan frecuentemente con problemas nutricionales como la pérdida de peso y trastornos alimentarios. 
Las dificultades o actitudes frente a la comida de los pacientes con enfermedad de Alzheimer, condicionan un cuidado específico en la alimentación de estas personas. 

PROBLEMAS FRECUENTES EN EL MOMENTO DE COMER
- Falta de atención. 
- Actitud compulsiva. 
- Retención de la comida en la boca. 
- Comer con las manos y/o jugar con la comida. 

En primer lugar es aconsejable servir la comida en ambientes relajados que no distraigan al comensal. Los utensilios deben ser agradables e inofensivos; es conveniente que llamen la atención por su colorido y que puedan ser utilizados sin peligro por el propio paciente. 
Ha de procurarse siempre mantener una buena higiene bucal, vigilando la hidratación y humedad de la mucosa bucal y la lengua, mantener al enfermo sentado siempre que sea posible y procurar que la inclinación de la cabeza sea la correcta para favorecer la mecánica de la deglución. 
No deben mezclarse alimentos de diferentes texturas ya que no pueden discriminarlas. Los líquidos se darán siempre que el enfermo esté alerta para evitar atragantamientos y el broncoaspirado consiguiente. Si está confuso o en coma, se planteará su administración por sonda nasogástrica. 
Siempre que se vaya a dar de comer, el cuidador ha de estar preparado y consciente del tiempo que dedicará. ¡Las prisas son malas compañeras! En ocasiones puede ser interesante preparar platos únicos que contengan el primer y segundo plato, como por ejemplo: estofado de carne con patatas y verduras. 
El no proteger sus vestidos y los nuestros con delantales amplios, que cubran bien, nos dará disgustos y provocará nuestro mal humor. Nuestra imprevisión dará un trabajo añadido: cambiarlos/cambiarnos de ropa. A veces no podemos prevenir su reacción y que se llenen y nos llenen de lamparones. Es fácil que se les caiga comida encima, que tosa, escupan, que nos manchen o cojan la comida con las manos, se limpien con la blusa, que se pongan comida en el bolsillo o, simplemente, que nos den las gracias por lo bien que han comido con una amable caricia llena de salsa de tomate. 
A nivel nutricional es importante que el paciente reciba mediante la alimentación todas las necesidades energéticas, proteicas, vitamínicas, minerales e hídricas específicas para él, en cada una de las fases de la enfermedad. 
El conocimiento de cada una de las situaciones descritas, permitirá orientar al cuidador profesional y a la familia cuidadora en la forma de conseguir una buena nutrición, y les dará seguridad en el tratamiento del enfermo y en la toma de decisiones. 
Bibliografía: 
- Gillette-Guyonnet S, Nourhashémi F, Andrieu S et al. Weight loss in Alzheimer disease. Am J Clin Nutr 2000;71(suppl):637S-42S. 
- Poehlman E, Dvorak R. Energy expenditure, energy intake and weight loss in Alzheimer disease. Am J Clin Nutr 2000;71(suppl):650S-5S. 
- Tárraga L, Boada M. Una cocina para el enfermo de Alzheimer. Fundació ACE. Institut Català de Neurociències Aplicades. Volver

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